«La biometría se refiere a nuestras características físicas más singulares (¡incluida la biometría conductual!) que pueden ser detectadas de forma práctica por dispositivos e interpretadas por ordenadores, de modo que puedan utilizarse como representantes de nuestro yo físico en el ámbito digital. De este modo, podemos vincular los datos digitales a nuestra identidad con permanencia, coherencia y claridad, y recuperar dichos datos mediante ordenadores de forma rápida y automatizada».
La primera aplicación de la biometría fue el uso de huellas dactilares para identificar a un sospechoso en una investigación criminal. Gracias a las modernas tecnologías de captura de imágenes y a la gran potencia de cálculo, este proceso —que antes se realizaba en papel y requería mucha mano de obra— es hoy en día en gran medida digital y está altamente (aunque no completamente) automatizado. Las nuevas tecnologías han extendido la comparación biométrica a otras aplicaciones; concretamente, la «autenticación» para diversas aplicaciones de control de acceso físico y lógico, así como la identificación biométrica casi en tiempo real y la búsqueda en listas de vigilancia para el control fronterizo y otras aplicaciones en las que se necesitan resultados con extrema rapidez.
Los tipos de biometría pueden clasificarse en tres finalidades: 1) verificación, 2) identificación, y 3) comprobación de duplicados:
La verificación consiste en realizar una comparación biométrica «uno a uno» con el fin de garantizar el acceso, ya sea a un activo físico —como una sala o un edificio— o a un activo digital —como un smartphone, una aplicación informática o una base de datos—. En esta aplicación, la biometría se utiliza de forma muy similar a las contraseñas y los códigos PIN para mejorar el control de acceso, mediante la comparación de una muestra biométrica en vivo de una persona con una única muestra almacenada de confianza. Esta muestra almacenada puede encontrarse en una base de datos central, en un teléfono inteligente o como un token en una credencial, como una tarjeta inteligente de identificación.
De este modo, podemos «autenticar» la afirmación de la identidad de una persona, respondiendo a la pregunta «¿eres tú la persona a la que se le expidió este token?» y utilizando el resultado de la comparación para conceder o denegar su acceso. El uso de la biometría para el control de acceso reviste especial interés para los sistemas de seguridad comerciales o personales. La verificación biométrica puede ofrecerse como una alternativa más cómoda o como una mejora respecto al PIN o la contraseña; en ese caso, se ofrece al usuario la posibilidad de utilizarla, pero este puede optar por omitirla e introducir su PIN o contraseña a su discreción.
La identificación es un proceso muy diferente y más exigente (en cuanto a los requisitos del algoritmo biométrico y la potencia de cálculo) que sirve para evaluar si los datos biométricos de una persona están presentes en una base de datos, o «galería». Una galería puede contener decenas de millones de plantillas o muchas más. En este proceso, se capturan las características de comportamiento en tiempo real de una persona y se envían a un sistema de búsqueda biométrica para realizar una comparación «uno a muchos». El sistema compara matemáticamente la plantilla de la muestra tomada en tiempo real con todas las plantillas de la galería. De este modo, los datos biométricos ayudan a identificar a una persona incluso si esta no se identifica de forma veraz. La identificación se lleva a cabo con mayor frecuencia en aplicaciones del sector público en las que una identidad fiable es fundamental para la seguridad pública, incluyendo la investigación criminal y Sector de Seguridad Pública, la expedición de visados y la gestión de fronteras, la verificación de antecedentes para la selección de personal, la defensa y los servicios de inteligencia.
La comprobación de duplicados es otro proceso biométrico que se lleva a cabo para determinar si hay personas que aparecen más de una vez en una base de datos. Esto puede realizarse para detectar fraudes, como en el caso de que una persona se haya inscrito varias veces en un programa de prestaciones sociales. Este proceso consiste en comparar la plantilla biométrica de cada registro de la base de datos con todas las demás, en un proceso denominado «deduplicación biométrica».