¿Cómo se demuestra quién eres? Los documentos habituales son el carné de conducir o el documento de identidad expedido por el Estado, la tarjeta de la Seguridad Social y, quizá, el pasaporte. Pero los documentos que acreditan tu identidad pueden ser falsificados. ¿Cuántos documentos deberías necesitar para demostrar quién eres y con qué fines? ¿Por qué es importante poder demostrar tu identidad de forma definitiva y segura?
Dado que el fraude de identidad va en aumento y cada vez más aspectos de nuestras vidas se desarrollan en el ámbito digital, es fundamental proteger nuestra identidad, sobre todo en Internet. El fraude de identidad supuso un coste de casi 17 000 millones de dólares en 2019, debido a las brechas de seguridad, la pérdida de recursos e ingresos asociada a ellas y las multas impuestas a las empresas que no protegían adecuadamente sus datos. Y, dado que la pandemia de la COVID-19 ha trasladado una parte mucho mayor de nuestra vida laboral al ámbito digital, se han producido aún más actividades fraudulentas: más de 77 millones de dólares solo en «estafas relacionadas con la COVID-19» en 2020.
¿Qué es la verificación de identidad?
La verificación de identidad es un proceso que permite a una entidad financiera u otra empresa comprobar la identidad de una persona basándose en su historial de identidad, sus credenciales u otros documentos. Es el proceso mediante el cual una organización comprueba que alguien es quien dice ser. La verificación de identidad tiene como objetivo garantizar que la identidad de una persona es real y no falsa. No es necesario que la identidad de una persona sea objeto de un ataque informático o que se la roben para que se vea comprometida. Los delincuentes pueden crear identidades sintéticas completas a partir de datos de identificación robados o falsificados, y combinarlos para formar una identidad que parezca legítima.
¿Acaso no hemos demostrado siempre nuestra identidad? Cada vez que vas al aeropuerto y le enseñas el pasaporte a un agente de seguridad, ¿no es eso demostrar quién eres? Sí. Pero no siempre es posible hacerlo en persona. Las empresas tienen ahora necesidades diferentes en materia de verificación de identidad. Históricamente, por ejemplo, un nuevo empleado se desplazaba a la sede central de la empresa y presentaba el pasaporte o el carné de conducir como prueba de su identidad. En el sector de los servicios financieros, los bancos exigían la presencia física para abrir una nueva cuenta de un cliente por la misma razón, de modo que se pudiera verificar la autenticidad de los documentos de identidad y crear la cuenta. A medida que las empresas contrataban cada vez más a distancia y la banca pasaba a operar sin sucursales, aumentó la necesidad de la verificación digital de la identidad.
La verificación de la identidad puede realizarse ahora mediante la captura digital de documentos, proceso en el que dichos documentos se cotejan entre sí o con alguna otra fuente fidedigna. Esa fuente fidedigna puede ser desde un sistema de recursos humanos hasta una base de datos de identidad del gobierno, dependiendo de la situación y del grado de confianza que la organización necesite tener en la identidad de una persona.
¿En qué casos es obligatorio acreditar la identidad?
Las plataformas digitales, las aplicaciones y las herramientas que nos rodean requieren una verificación de identidad. Un nuevo trabajo, una nueva cuenta bancaria o un nuevo activo financiero, un nuevo paciente en una plataforma de telemedicina o en la consulta de un médico, o un nuevo estudiante que se matricula en la universidad por primera vez. Cada situación requiere cierto nivel de verificación de identidad, y otras situaciones pueden ir desde la compra de una nueva vivienda hasta la adquisición de billetes de lotería. Estos (y muchos otros) casos requieren uno o más pasos para acreditar tu identidad.
Diferencia entre la verificación de identidad y la autenticación
Aportar una prueba de identidad no es lo mismo que la autenticación; sin embargo, a veces se confunden estos términos. La verificación de identidad es un proceso que pregunta: «¿Quién eres?». En algunas circunstancias, ese proceso puede aceptar respuestas algo vagas. Por ejemplo, si alguna vez has abierto una cuenta en redes sociales o te has suscrito a un boletín informativo en línea, probablemente hayas tenido que verificar que eres quien dices ser. El problema es que, en algunas situaciones, no es difícil mentir. Para abrir una cuenta en una red social, tienes que proporcionar una dirección de correo electrónico válida y, a continuación, responder a un mensaje enviado a esa dirección. ¡Y listo!, identidad «demostrada». Nada te impide crear un nombre y una dirección de correo electrónico falsos y hacerte pasar por otra persona. La verificación de identidad es el siguiente paso en este proceso teórico. Es la parte que garantiza que detrás de la solicitud hay una persona real y que esta demuestra ser quien dice ser.
La autenticación consiste en comparar la solicitud de acceso de una persona con la identidad de dicha persona que figura en el registro. Esto puede consistir, por ejemplo, en que alguien pase su tarjeta de socio en un gimnasio o facilite su huella dactilar para acceder a una sala de enfermería segura.
Ventajas de la verificación de identidad
La verificación de identidad es esencial porque este proceso impide que las personas realicen acciones sin autorización o sin la autorización adecuada. Las entidades financieras operan bajo una normativa estricta que les exige «conocer a su cliente» (KYC, por sus siglas en inglés) para prevenir robos, blanqueo de capitales, fraudes financieros u otros delitos. Las filtraciones de datos suelen ser delitos silenciosos que pueden pasar hasta seis meses antes de ser detectados. Más allá de lo que exige la normativa, los clientes obtienen tranquilidad al saber que se les autentifica en cada transacción bancaria o inversión en línea. La verificación de identidad es un paso fundamental para garantizar que los datos, el dinero y la identidad de los clientes estén a salvo.
La biometría puede desempeñar un papel importante en la verificación de identidad y la autenticación para contribuir a que dichos procesos sean más seguros. Las plataformas de autenticación pueden garantizar la validez de los documentos de identidad (como los pasaportes). Y combinar esa identidad comprobada con factores como el reconocimiento facial o del iris puede garantizar que quienes soliciten acceso a un espacio virtual tengan el acceso que solicitan. Las mejores plataformas de autenticación biométrica van aún más allá, protegiendo contra el intento de suplantar los identificadores biométricos mediante acciones como presentar una fotografía del rostro o una grabación de la voz para intentar eludir esa seguridad.
El futuro de la verificación de la identidad
Aún queda mucho margen para optimizar el proceso de verificación de identidad, y es posible que Estonia ya haya dado un paso hacia el futuro de este ámbito. Considerado el sistema de documento nacional de identidad más avanzado del mundo, el documento nacional de identidad de Estonia se utiliza para verificar la identidad en las elecciones nacionales, presentar declaraciones de la renta y consultar historiales médicos. Gracias a un chip encriptado, los estonios pueden utilizar esta tarjeta para firmas digitales, como tarjeta sanitaria y como prueba de identidad al acceder a sus cuentas bancarias.
En el futuro, es posible que otros países adopten estrategias similares. Piensa en lo que eso supondría a la hora de acceder a datos como los historiales médicos o de abrir una nueva cuenta bancaria. Solicitar cuentas seguras sería más sencillo, rápido y cómodo, probablemente desde la comodidad de tu hogar o con tu dispositivo móvil. Pronto, demostrar quién eres no solo será más rápido y fácil, sino que también será más seguro. Y eso es mejor tanto para las empresas como para los particulares.