La biometría llega al sector sanitario: ¿por qué ahora?
El sector sanitario mundial ha dejado de depender de los historiales médicos en papel para pasar a utilizar los historiales médicos electrónicos (HME). Entre las ventajas de utilizar los HME para recuperar rápidamente los datos de los pacientes se incluyen:
- Información precisa y actualizada en el punto de atención al cliente
- Una atención altamente coordinada y eficaz
- Intercambio seguro de datos de pacientes entre médicos
- Menos errores médicos
- Prácticas más seguras en la prescripción de medicamentos
Sin embargo, estas ventajas dependen de que los hospitales, los profesionales sanitarios y otros centros de salud verifiquen con precisión la identidad de los pacientes en todas las consultas médicas. Algunas instituciones sanitarias han abordado esta realidad dejando de lado la identificación basada en datos biográficos (nombre, fecha de nacimiento, números de la Seguridad Social, etc.) y optando por una forma de identificación más fiable: la biometría.
La identificación de los pacientes a partir de rasgos biológicos únicos (rostro, huellas dactilares, iris, voz) garantiza que la asistencia se preste a las personas adecuadas, lo que contribuye a crear un entorno sanitario global más seguro y eficaz.

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Identificación errónea de pacientes: un problema mundial
La identificación errónea de los pacientes repercute negativamente en la calidad de la atención, así como en la seguridad y el bienestar de los pacientes:


Entre las principales causas de la identificación errónea de pacientes se encuentran los errores en el registro de pacientes (64 %), las limitaciones de tiempo a la hora de atender a los pacientes (60 %) y la existencia de historiales médicos duplicados en el sistema (30 %).
Principales causas de la identificación errónea de pacientes
El uso de los números de la Seguridad Social en EE. UU. apenas alivia el problema. Estos números pueden introducirse de forma incorrecta, pueden ser robados y utilizados de manera fraudulenta, y su uso para la identificación de pacientes no está normalizado por la legislación estadounidense; de hecho, en 2018 no existía ninguna norma nacional para la identificación de pacientes.
El uso de la biometría para la identificación correcta de los pacientes

Algunas entidades del sector sanitario han intentado mejorar la identificación de los pacientes mediante algoritmos de comparación basados en texto desarrollados por terceros y alimentados con datos demográficos como el nombre y los apellidos, la fecha de nacimiento, el número de la Seguridad Social y la dirección, aunque con grados de éxito muy dispares.
Lo que ha faltado en la ecuación son identificadores indiscutiblemente únicos; es decir, los datos biométricos.
La información puede intercambiarse, robarse, perderse, falsificarse, escribirse mal o duplicarse. Sin embargo, un identificador biométrico, como el rostro o una huella dactilar, es propio de una sola persona. Esto lo hace más adecuado para:
- Índices maestros de pacientes más limpios
- Menos historiales médicos duplicados
- Menor riesgo de tratar al paciente equivocado
La biometría también funciona en situaciones en las que los pacientes de un hospital o de un centro de urgencias carecen de cualquier tipo de identificación física. En efecto, los propios pacientes son su identificación.
El proceso: registro biométrico
El primer paso en un sistema basado en la biometría es el registro del paciente, es decir, el alta de su identidad. Durante el registro del paciente, se recogen datos biométricos como las huellas dactilares, el rostro, el iris y/o la voz. Se comprueba si ya existe un registro en la base de datos para evitar duplicidades. Como parte de este proceso, se evalúa la calidad y la idoneidad de los datos para la comparación biométrica. Si no se encuentran duplicados, los datos y el registro se almacenan en un servidor seguro.
Las huellas dactilares son una potente modalidad biométrica. Permiten identificar correctamente a los pacientes entre registros que ascienden a decenas y cientos de miles, e incluso a millones.
También se puede utilizar el reconocimiento facial, que constituye una modalidad interpretable por el ser humano y que se captura mediante dispositivos comunes, como cámaras web y teléfonos móviles. La biometría del iris también es muy utilizada por su precisión y por la facilidad de uso que ofrece a los pacientes.
Cada modalidad biométrica presenta diversas ventajas e inconvenientes en cuanto a rendimiento, seguridad, coste y facilidad de uso.
El proceso: identificación biométrica
Cuando un paciente acude a un centro sanitario, una búsqueda biométrica basada en sus datos biométricos permite localizar con fiabilidad la identidad correspondiente en el índice maestro de pacientes. Esta búsqueda determina, con un alto grado de certeza, si existe un expediente para ese paciente.
Si la persona ya está registrada, el personal sanitario puede acceder a los datos sanitarios existentes y agilizar la prestación de una atención de calidad, lo que resulta especialmente útil cuando los pacientes no pueden acreditar su identidad. Se mitiga así el riesgo de crear un historial médico duplicado para un paciente que ya figura en el sistema, así como la posibilidad de pasar por alto datos médicos fundamentales necesarios para un tratamiento adecuado.
La identificación biométrica de los pacientes también permite detectar los casos en los que se suplantan identidades con el fin de recibir asistencia sanitaria sin abonar el importe correspondiente. Las búsquedas biométricas pueden detectar estos intentos al identificar cuándo alguien está intentando presentar una identidad falsa.
Usos futuros: autenticación multifactorial
Las contraseñas son un método de autenticación poco práctico, ya que a menudo resultan difíciles de recordar, sobre todo cuando no se utilizan con frecuencia. Este suele ser el caso de los pacientes que acceden a su historial médico. La autenticación biométrica puede utilizarse en lugar de las contraseñas para permitir un acceso más seguro y cómodo a los historiales médicos electrónicos.
Por ejemplo, la biometría puede utilizarse como parte de un sistema de autenticación multifactorial «fuera de banda». Así, cuando un paciente intente iniciar sesión en la página web de su proveedor de asistencia sanitaria, puede recibir un mensaje en su teléfono móvil que le solicite la captura de datos biométricos. Solo la persona que posea el smartphone y pueda autenticarse con éxito mediante datos biométricos podrá iniciar sesión. Este enfoque podría utilizarse para verificar la identidad de alguien que recoja recetas en una farmacia.
Usos futuros: telemedicina
Una mejor identificación de los pacientes en los centros sanitarios pone de manifiesto la necesidad más inmediata de recurrir a la biometría. Sin embargo, a medida que evolucione la asistencia sanitaria, también lo hará la diversidad de casos de uso de la autenticación biométrica.
La telemedicina, por ejemplo, se ha convertido en un método cada vez más habitual para mejorar el acceso a la asistencia sanitaria en zonas remotas o con escasa cobertura médica. La autenticación biométrica puede utilizarse para iniciar sesión de forma más segura y cómoda en los portales de telemedicina.
De hecho, una empresa canadiense especializada en tecnología sanitaria ya ha estudiado la posibilidad de utilizar dispensadores de medicamentos móviles con tecnología biométrica. Estos dispositivos domésticos utilizan el reconocimiento facial para dispensar los medicamentos y registrar que la receta se ha tomado según lo recomendado.
Una transformación lenta, pero segura, en el sector sanitario
Una encuesta de Pew Charitable Trusts reveló que la mayoría de los pacientes preferirían utilizar datos biométricos en lugar de otros identificadores únicos, y mencionaron ventajas como:
- Reducción de los errores médicos
- Una visión más completa de su estado de salud para los profesionales sanitarios
- Mayor seguridad que los datos demográficos como identificador único
Los profesionales sanitarios encuestados afirmaron, por su parte, que la biometría constituye el método más preciso para identificar a las personas. Muchos de ellos ya utilizan la biometría para el control de acceso físico de su propio personal.
La principal reserva respecto a la biometría tiene que ver con la normalización y con si los organismos reguladores fomentarán activamente su uso.
No obstante, el potencial de la biometría para identificar a los pacientes con una precisión cercana al 100 % es prácticamente incuestionable. Según Biometrics Research Group, se prevé que el mercado mundial de la biometría en el sector sanitario siga creciendo hasta 2020.