Por Erin Phelps
Este artículo se publicó por primera vez en Security Sales & Integration.
Se prevé que el control de acceso físico esté dominado por las credenciales de acceso a través del móvil y por un aumento del control de acceso basado en la nube.

Como integrador de sistemas de seguridad, seguramente te preguntas a menudo cómo será el futuro del control de acceso físico.
Es probable que predominen las credenciales de acceso basadas en dispositivos móviles —la autenticación biométrica, en particular el reconocimiento facial (incluido liveness detection)— y que aumente el control de acceso basado en la nube con credenciales biométricas almacenadas en el dispositivo móvil.
En concreto, durante el próximo año, prevemos lo siguiente:
Menor necesidad de lectores biométricos en la puerta: La mayor disponibilidad de la biometría —gracias a los nuevos modelos de prestación de software de control de acceso (ACS) basados en la nube y en la modalidad SaaS— no solo está haciendo que el control de acceso físico basado en la biometría sea cada vez más habitual.
Está dando un paso más al integrarse con plataformas de aplicaciones móviles centradas en el control de acceso físico, lo que elimina la necesidad de utilizar lectores biométricos, que a menudo conllevan instalaciones complicadas y requieren un mantenimiento y una asistencia continuos.
Estas plataformas de aplicaciones móviles de ACS tienen la ventaja añadida de que también admiten la autenticación multifactorial (MFA) —por ejemplo, exigiendo dos métodos de autenticación biométrica, o bien la autenticación biométrica y otro factor, como una contraseña—, lo que proporciona un nivel de seguridad y protección aún mayor.
Las organizaciones no solo ya no necesitan lectores biométricos, sino que permitir a los usuarios acceder a zonas seguras utilizando únicamente sus teléfonos inteligentes o tabletas también puede eliminar la necesidad de las tarjetas de control de acceso tradicionales.
La autorización biométrica integrada en las plataformas de aplicaciones móviles puede reforzar la tendencia general hacia unas credenciales de acceso totalmente basadas en dispositivos móviles, lo que permite a las empresas disponer de sistemas de control de acceso físico de una simplicidad y asequibilidad sin precedentes, combinados con los máximos niveles posibles de comodidad, seguridad y rapidez para los usuarios finales.
Más información sobre el futuro del control de acceso físico en 2025
Apoyo a « liveness detection »: De cara a 2025, « liveness detection » se convertirá en un elemento cada vez más importante del control de acceso, ya que los delincuentes buscan trasladar las técnicas de elusión del reconocimiento facial del mundo virtual al físico.
A menudo se dice que las amenazas cibernéticas acaban filtrándose al mundo físico, y eso es precisamente lo que estamos viendo hoy en día. Por ejemplo, un estafador puede descargar una foto o un vídeo de una persona de las redes sociales y presentarlo en la interfaz de autenticación de una aplicación para acceder a las cuentas de otra persona.
Esto se conoce como «suplantación» o «ataque de presentación», es decir, un intento deliberado de engañar a un sistema de autenticación biométrica mediante la presentación de datos biométricos falsos o alterados,
Para hacer frente a estas amenazas, los sistemas de control de acceso físico están incorporando actualmente el software « liveness detection », de forma muy similar a como lo han hecho los sistemas de control de acceso digital. « Liveness detection » funciona de diversas maneras, dependiendo de la modalidad biométrica que se utilice (rostro, huellas dactilares o voz).
En lo que respecta al reconocimiento facial, liveness detection puede incluir formas «pasivas» que se ejecutan en segundo plano durante un proceso de autenticación biométrica y no requieren la intervención del usuario, como un sistema que escanea el rostro del usuario en busca de movimientos naturales, como el parpadeo.
Las formas «activas» de liveness detection, que requieren la participación del usuario, pueden indicarle que parpadee, sonría o asienta con la cabeza. Los usuarios reales responderán con movimientos naturales e involuntarios que pueden detectarse, mientras que las imágenes estáticas o los vídeos no pueden reproducir estos movimientos.
Aumento de las verificaciones realizadas en dispositivos móviles: Según una encuesta reciente, los usuarios finales se sienten más cómodos con la biometría que en cualquier otro momento de nuestra historia. Más de la mitad de los consumidores encuestados indicaron que utilizan la tecnología de autenticación biométrica con regularidad, y casi el 50 % afirmó que la utiliza «a menudo» o «siempre» para acceder a aplicaciones móviles.
Sigue habiendo inquietudes, sobre todo en lo que respecta a las filtraciones de datos y a la confianza en tecnologías como la nube. Los usuarios finales siguen manifestando una tendencia a sentirse más cómodos cuando la autenticación mediante datos biométricos se procesa en el propio dispositivo. Aunque en los últimos años se han logrado avances significativos, como el cifrado avanzado, para proteger el tratamiento de datos biométricos en la nube, es necesario hacer más para garantizar la seguridad de las comparaciones entre un dispositivo y una persona verificada.
Con este fin, en 2025 esperamos que sean más las organizaciones que incorporen la verificación biométrica en los dispositivos móviles, aprovechando las opciones de seguridad de datos de las que disponen.
En lo que respecta a las inversiones en seguridad por las que las organizaciones apostarán este año, el control de acceso físico suele ocupar casi siempre uno de los primeros puestos de la lista. Los sistemas basados en la biometría y la mayor aceptación de esta tecnología por parte de los usuarios finales desempeñarán sin duda un papel clave, y las organizaciones buscarán cada vez más experiencias de autenticación totalmente móviles (sin lectores, sin tarjetas de identificación y sin contacto).