Mejora de la integración digital y la autenticación de los usuarios de aplicaciones financieras mediante la biometría
El mundo se ha vuelto digital. Actualmente, se estima que 3.800 millones de personas poseen un smartphone1, lo que representa casi la mitad de toda la población mundial. El rápido crecimiento y adopción de los smartphones en todo el mundo en los últimos años ha cambiado mucho la forma en que vivimos nuestras vidas, desde los medios sociales a las compras online. Los bancos y las empresas de servicios financieros también tienen que adaptarse a este nuevo entorno digital, ofreciendo a sus clientes nuevas formas de acceder y gestionar sus cuentas.
La crisis de COVID-19 no ha hecho sino acelerar estas tendencias, incrementando en gran medida la demanda general de soluciones financieras basadas en plataformas digitales que no exijan visitas que puedan poner en riesgo la salud. Esta combinación de uso de smartphones y limitación de la localización ha puesto en jaque los procedimientos tradicionales de incorporación y autorización de usuarios, destacando la importancia de proporcionar a los clientes un medio para abrir y acceder a sus cuentas de forma remota y segura. Con tantos bancos y empresas financieras tratando de hacer frente a estos desafíos, la biometría es la solución ideal para el catastro remoto (onboarding) y la autenticación segura de usuarios y transacciones.