La alarma está programada para las 5:50 de la mañana, lo que te da 10 minutos para prepararte cuando se publiquen las próximas citas para la vacunación. Abre el portátil, inicia sesión y ve directamente a la página web de inscripción para la vacunación. Te llevará a la página para seleccionar una cita, y ya está. Es tu turno para vacunarte y conseguir tu cartilla de vacunación. Aunque tener la cartilla es prueba de que te has vacunado contra la COVID-19, puede que haya una forma mejor: con los pasaportes de vacunación.
En 2020, la pandemia de COVID-19 planteó nuevos retos al mundo. Las principales empresas farmacéuticas han desarrollado varias vacunas en el último año. Según la Organización Mundial de la Salud, se han administrado más de335 millones dedosis de la vacuna contra la COVID-19 en todo el mundo.
Tradicionalmente, la información sobre la vacunación se ha plasmado en tarjetas que sirven para acreditar que una persona ha sido vacunada. A la hora de viajar, estas tarjetas resultan poco prácticas y corren el riesgo de ser robadas. A medida que más personas se vacunan, se ha hablado mucho sobre el uso de pasaportes de vacunación para ayudar a demostrar que las personas viajan de forma segura. Profundicemos en este tema:
¿Cuál es el método actual para registrar las vacunas?
Para comprender el contexto en el que se han concebido los pasaportes de vacunación, debemos abordar primero el método actual para documentar quién ha recibido la vacuna y quién no. El documento vigente para quienes viajan a otros países es el Certificado Internacional de Vacunación. Se trata de un librito amarillo en el que figuran las fechas de las dosis de vacuna administradas a la persona titular del mismo. Las autoridades sanitarias y fronterizas deben utilizarlo para determinar si los visitantes cumplen con todos los requisitos de vacunación necesarios para la entrada en el país.
¿Qué es un pasaporte de vacunación y quiénes han estado trabajando en él?
Se han publicado diversas noticias sobre la implantación de los pasaportes de vacunación a raíz de la pandemia. Un pasaporte de vacunación es un documento digital que acredita que te has vacunado contra la COVID-19. Al almacenarse digitalmente en un dispositivo, ya no sería necesario llevar contigo la tarjeta física.
Según elNew York Times, las aerolíneas, las asociaciones del sector, las organizaciones sin ánimo de lucro y las empresas tecnológicas están trabajando en numerosas versiones. El consenso parece indicar que será digital y que se podrá acceder fácilmente a él desde el móvil a través de una aplicación o un monedero digital.
El impacto de la biometría en la creación de los pasaportes de vacunación
Cualquier tipo de documento, especialmente un pasaporte, debe basarse en unos fundamentos que permitan su uso más allá de las fronteras y las jurisdicciones. La biometría podría ser la vía más sencilla y rápida para dar los primeros pasos. Aporta comodidad y seguridad, al tiempo que permite identificar fácilmente el estado de vacunación de una persona.
Los documentos digitales, como el pasaporte de vacunación, pueden ofrecer numerosas ventajas, pero para garantizar la seguridad de la información personal y los historiales médicos, deben estar protegidos. La seguridad debe ser una prioridad a la hora de crear un documento digital, lo que significa que la solución digital en la que se basa debe ser sólida. Dado que el pasaporte de vacunación sería, sin duda, más seguro que un certificado físico, podría aprovechar la biometría para ofrecer una seguridad exhaustiva. La biometría se basa en algo que uno es —como el rostro, la voz o el iris— en lugar de en algo que uno tiene, como una contraseña o la respuesta a una pregunta de seguridad. Este método de seguridad más sólido podría reducir los robos o los ataques informáticos, garantizando que la información personal permanezca a salvo.
La biometría podría contribuir a la creación de pasaportes de vacunación al integrarse con las funciones de las cámaras y los micrófonos de los teléfonos inteligentes. Al ser móviles, los pasaportes basados en datos biométricos pueden utilizarse prácticamente en cualquier lugar.
Se prevé que la modalidad biométrica que más probablemente se utilice para los pasaportes de vacunación sea el reconocimiento facial o de voz, ya que la autenticación puede realizarse fácilmente en un dispositivo móvil. Para que una persona pueda acceder a un pasaporte de vacunación, debería mostrar su rostro como parte del proceso de autenticación, en lugar de introducir un nombre de usuario o una contraseña, o responder a una pregunta de seguridad.
Se ha especulado con que la tarjeta de vacunación en papel podría no ser suficiente para permitir los viajes internacionales una vez que se vuelvan a abrir las fronteras tras la COVID-19. Una posible razón es que son bastante fáciles de falsificar. La biometría utilizada para autenticar un pasaporte digital podría ayudar a resolver este problema. Especialmente si la solución utiliza la detección de vida para prevenir los ataques de suplantación. Un «ataque de suplantación» es un intento de hacerse pasar por otra persona utilizando una máscara, una foto, etc. La detección de vida determina si el sujeto es una persona viva, en lugar de que se trate de un intento de suplantación.
El uso de la biometría en la creación de pasaportes de vacunación para indicar el estado de vacunación de una persona durante sus viajes supondría la clave para obtener numerosas ventajas, entre las que destaca la seguridad. Los dispositivos móviles, que constituirían el núcleo de estos pasaportes, aprovecharían la funcionalidad integrada ya existente para admitir datos biométricos mediante micrófonos y cámaras de los smartphones. De este modo, la autenticación de la identidad dificultaría la falsificación del pasaporte por parte de los piratas informáticos, lo que garantizaría la seguridad y la protección de la información personal.
Solo el tiempo dirá si, de hecho, se introducen los pasaportes de vacunación para fomentar los viajes internacionales en un mundo pospandémico. Esperemos que la próxima vez que pongas el despertador para entrar en una página web a primera hora de la mañana, sea para reservar un vuelo al destino que quieras.